¿Para quién es la viñeta de treinta días?
La viñeta de treinta días encaja con estancias más largas en Chequia, un encargo de trabajo de un mes o una temporada de conducción habitual: por ejemplo, si te desplazas por el país durante unas semanas o recorres la región y vuelves a pasar una y otra vez. Cuesta más que las opciones cortas, pero mucho menos que comprar varias viñetas de diez días seguidas.
Treinta días de validez ininterrumpida
La viñeta de treinta días da treinta días consecutivos de cobertura desde la fecha de inicio que elijas, sin nada que interrumpir ni reactivar por el camino. Todos los días de esa ventana están cubiertos, por muchas veces que conduzcas y sean cuales sean los tramos de pago que uses. El inicio de la validez puede fijarse por adelantado y la viñeta está ligada a tu matrícula en lugar de emitirse como pegatina.
¿Treinta días o viñeta anual?
Si un mes es realmente todo lo que necesitas, la viñeta de treinta días es la opción sensata. Pero si acabas comprando una cada pocas semanas durante todo el año, suma esas compras repetidas: por encima de unos cinco meses de cobertura al año suele ganar la viñeta anual. También conviene mirar la tarifa según el combustible: los vehículos de gas natural o biometano pagan la mitad, los híbridos enchufables de hasta 50 g CO2/km un cuarto, y los eléctricos y de hidrógeno no pagan nada.
